San Valentín victoriano: Las tarjetas vinagre | Época victoriana

Publicado por Aran en

En la época victoriana se convirtió en una celebración muy popular, y no solo del amor, también se enviaban tarjetas de odio conocidas como tarjetas vinagre. El San Valentín victoriano era muy peculiar.

Era la época en la que más postales se enviaban por lo que los carteros recibieron comidas especiales para poder mantener el ritmo.

Las tarjetas ‘vinagre’

Y es sabido, que la mitad de estas tarjetas pertenecían a las de odio, que era conocidas como ‘vinagre’ o ‘avinagradas’.

En estas tarjetas, las personas expresaban su odio personal hacia otra persona. Añadían cosas como ‘Eres insoportable’, ‘Eres un calzonazos’, ‘Eres fea’,etc…servían para burlarse de todo, el físico, la falta de pretendientes, el oficio y todo lo que te puedas imaginar.

San Valentín victoriano
Esta no es una tarjeta vinagre

Estas tarjetas anti-san valentín eran crueles y hasta invitaban al receptor a suicidarse, o daban su opinión como si todo el mundo estuviera de acuerdo o fuera una verdad universal.

Tarjetas vinagre
Tarjetas vinagre para una sufragista y para un hombre ‘calzonazos’.

El auge de las tarjetas se debió a que la impresión se abarató y se desarrollaron tecnologías para la producción masiva de imágenes, además de que mejoró notablemente el servicio postal.

San Valentín victoriano
Esto no es una tarjeta vinagre

Estas humillantes tarjetas mostraban una caricatura y un pequeño poema riéndose del receptor. Los hombres solían enviárselas a sus amigos varones para reírse del oficio escogido, su físico, su soltería o su matrimonio sin amor.

De las mujeres se reían de su forma de vestir o de sus ideas políticas, como de las sufragistas. Y por supuesto, también había odio para las solteras.

Tarjetas vinagre
Tarjeta vinagre para una solterona y un poeta

Se enviaban de forma anónima, por lo que, las personas podían ser lo crueles y perversos que quisieran sin consecuencias. Además, antes de 1840 había que pagar para recibir un correo, en lugar de que pagaran los que lo enviaban.

Esto no es una tarjeta vinagre

También se enviaban tarjetas ridiculizando la moda del momento, y de algunos oficios y trabajadores como policías o cocineros.

Pero el odio que rezuman algunas dice más de las que envía que del receptor. Estas personas debían estar muy amargadas y ser muy infelices para hacer algo así.

Hoy en día no hay muchas tarjetas vinagre de la época, puesto que, solían ser destruidas, ya era humillación recibirla como para guardarla con el resto de las postales.

Tarjetas vinagre

A finales del siglo XIX, el uso de las tarjetas vinagre decayó notablemente, además de otras costumbres de San Valentín.

Durante la Primera Guerra Mundial, volvió la moda de enviarse tarjetas, pero de las románticas, entre los soldados que estaban en el frente y sus parejas que les esperaban en casa. Mucho mejor que enviar tarjetas de odio.

Esto tampoco es una tarjeta vinagre

¿Qué te parecen las tarjetas vinagre? ¿Habías oído hablar de ellas?

¡Espero que no recibas ninguna este año! ¡Ni nunca!

¡Muchas gracias por leerme!

Categorías: Época victoriana

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