Cuentos breves #3 | Jungla Urbana

Publicado por Aran en

Cuentos breves: Jungla urbana
Photo by Jade Stephens on Unsplash

Tercer cuento breve del año. En esta ocasión he utilizado tres dados del narrador de Tiger y salieron un plátano, un maletín y un sombrero de hombre.

Quiero hacer los cuentos lo más sencillos posible y corregirlos lo justo para que estén bien escritos y tengan sentido. Que salga lo que salga. 
Ya me contarás que te ha parecido y que cuento breve te ha gustado más de los tres que he publicado ¡Muchas gracias por leerme! 
Jungla urbana

— No os vais a creer lo que me ha pasado hoy. — les dije a mis hijos a la hora de la cena. 

Los niños me miraron con los ojos como platos, expectantes. Así que comencé a contarles la aventura que había sido ese día para mí. Y para toda la ciudad.

‘Después de dejaros en el colegio me dirigía al trabajo como todos los días. Esa mañana tenía una reunión muy importante y llevaba todo el trabajo que había estado haciendo durante mese en mi maletín. Me había puesto mi mejor traje y llevaba el sombrero Fedora que me regaló vuestra madre por mi último cumpleaños. Siempre me da suerte.

Hacía un día buenísimo, el sol se veía en el horizonte, el cielo estaba azul y yo me iba comiendo mi plátano del desayuno en plena calle, antes de llegar a la oficina, cuando de repente algo me cogió el sombrero, otra cosa me cogió el maletín y una tercera se llevó mi plátano a medio comer ¡Me asaltaron tres monos!’ En es parte los niños se rieron con fuerza y yo les miré con el ceño fruncido ‘¿De qué os reís? ¿Alguna vez os ha asaltado y robado algún mono? ¿Verdad que no? ¡No tiene ni la más mínima gracia!’ continué entre en serio y en broma y los niños se rieron más fuerte todavía. 

‘Los monos se colgaron entre los árboles con mis cosas y yo iba detrás de ellos corriendo, gritándoles que me devolvieran lo que me habían robado, pero fue inútil. El del plátano tiró la piel al suelo y yo me resbalé y les perdí de vista’

— ¿Te hiciste daño? — me preguntó el más pequeño. 

— Solo me rompí el pantalón del traje. Y me manché el abrigo con algo que había en el suelo. Algo que olía muy mal. 

‘Más tarde escuché por la radio que había habido una fuga en el zoo y varios animales se habían escapado. Ya había visto unos cuantos animales sueltos por ahí cuando llegué a la oficina. Tuve que esperar a que dos cebras pasaran corriendo antes de entrar y a lo lejos vi a una jirafa comiendo de un árbol del parque. La calle era un caos absoluto, una jungla urbana con animales por todas partes, y gente gritando y corriendo como pollos si cabeza. Llamé a vuestra madre para decírselo y luego al colegio para ver que todo estuviera bien por allí. 

— ¿Y qué pasó con la reunión? — me preguntó mi esposa. 

‘Les dije que uno mono se había llevado mi trabajo’ Todos rieron. 

— ¿Han encontrado a todos los animales? — preguntó mi hijo mayor. 

‘Había sido una ardua tarea, con muchos policías heridos al intentar atrapar a los animales y llevarlos de vuelta al zoo, y a pesar de las horas y los esfuerzos no habían encontrado a todos, uno de los leones todavía estaba en busca y captura, aunque no podría andar muy lejos y estaba seguro de que lo encontrarían pronto.

Seguimos con la cena como todas las noches, yo ya me había olvidado de que esos monos se habían llevado mi trabajo de meses y mi sombrero favorito cuando escuchamos un rugido procedente de la cocina. Todos nos miramos horrorizados. 

— Creo que tenemos un invitado inesperado.

Fin


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