Desde el infierno: Jack el Destripador

Publicado por Aran en

Corría el verano de 1888 cuando las calles de Whitechapel, uno de los lugares mas miserables de Londres, se despertaron con la noticia de que habían hallado el cadáver de Mary Ann Nichols, una prostituta que estaba trabajando en Buck´s Row(actual calle Dunward).Mary Ann fue asesinada por el hombre al que se conoce como Jack el Destripador. Me ahorraré las fotos de las víctimas, por respeto a éstas, que haya ocurrido hace más de un siglo no lo hace menos desagradable y horrible.
Jack el Destripador

El sábado 8 de septiembre apareció otro cadáver, se trataba de Annie Chapman, otra prostituta que estaba trabajando en la calle Hanbury, Spitalfields. Un testigo aseguró haberla visto con un hombre de cabello oscuro poco antes de ser hallada muerta.

La madrugada del domingo 30 de septiembre encontraron los cadáveres de Elizabeth Stride y Catherine Eddowes. La primera fue descubierta en Dutfield’s Yard (actual calle Henriques). Debido a las características del asesinato se dudó de la autoría del Destripador o se pensó que había sido interrumpido en el acto. Poco después Catherine Eddowes fue encontrada en Mitre Square, y en este caso le faltaba el riñón izquierdo, entre otras cosas. En este caso se encontró su delantal ensangrentado en Goulston y un grafiti en la pared (que parecía escrito con la propia sangre de la víctima) en el que se culpaba a un judío, pero el grafiti fue retirado antes del amanecer para evitar protestas antisemitas ¿Casualidad? Nunca sabremos si fue el verdadero asesino quien lo escribió o fue alguna broma pesada. 

Jack el Destripador fue a mas en su sed de sangre y furia asesina con la quinta víctima de aquel año. El viernes 9 de noviembre fue encontrado el cadáver de Mary Jane Kelly, en la porpia cama de la habitación que la joven tenía alquilada en Miller’s Court, Spitalfields. La víctima presentaba mutilaciones incluso en la cara. Se ensañó con ella más que con ninguna otra, cómo si en esta ocasión fuera algo personal. Pero sólo podemos especular al respecto. 

Jack el Destripador
Celebridad 

A este asesino se le atribuyen muchas más víctimas cuyos asesinatos fueron similares, pero ni siquiera los propios médicos forenses de la época se pusieron de acuerdo en el número de víctimas del Destripador. Se dice que huyó a los Estados Unidos. 

Después de Kelly, no hubo mas asesinatos aunque aparecieron varios cadáveres mutilados, al que se conoció mas tarde como El asesino del torso. Partes del cuerpo de las víctimas eran encontrados en el río Támesis. Algunos lo atribuyen al Destripador, ya que éste asesino tampoco fue capturado nunca. De éste último caso hay una novela de ficción de Sarah Pinborough titulada  “El segundo asesino” (Mayhem), que relata los hallazgos de los cadáveres y la investigación del forense Thomas Bond, hombre que también participó en las autopsias del Destripador, aunque la novela tiene un toque sobrenatural. 

Otro de los motivos de la celebridad del Jack el Destripador fueron sus cartas. En ellas el propio asesino firmó como se le conoce, ya que antes, tanto la policía como los medios de comunicación lo llamaban Mandil de cuero. La carta “Desde el infierno” contenía, además, un trozo de riñón preservado en etanol, que se suponía de Catherine Eddowes, y en la que el asesino aseguraba haberse comido parte del mismo, aunque nunca se pudo probar que el rincón perteneciera a la víctima. Y lo mismo que las cartas, pudieran ser obra del asesino o de algún “bromista”, ya que se recibieron muchas cartas durante la investigación.

A Jack el Destripador se le conoce como el primer asesino en serie de la historia, por lo que sus crímenes tuvieron una alta cobertura mediática, a pesar de los periodistas no tenían acceso a las informaciones de la policía.

Sospechosos

Hubo mas de cien sospechosos de ser el asesino, entre ellos cirujanos, charcuteros, abogados e incluso el príncipe Alberto, duque de Clarence, nieto de la reina Victoria. El joven murió de sífilis con 28 años, años después de que fuera hallado el cadáver de Mary Jane Kelly, y además era un apasionado de la caza y asiduo a los prostíbulos.

Otro de los numerosos sospechosos fue Montague John Druitt, abogado hijo de un cirujano que murió poco después del asesinato de Kelly. Su cuerpo fue hallado en descomposición en el río Támesis y todo indicaba que había sido un suicidio, tenía 31 años.

Jack el Destripador también se ha convertido en parte de la cultura popular. De hecho, hay rutas turísticas por Londres en las que se puede visitar las calles, que todavía están en pie del East End, en donde se encontraron los cadáveres de las víctimas. Además tiene un museo dedicado. Y es, también, el criminal del que se han escrito mas novelas.

A día de hoy todavía se desconoce la identidad del hombre que firmaba como Jack the Ripper y que aterrorizó Londres del verano al otoño de 1888. Y me temo que nunca lo sabremos.

Más información en:  http://www.jack-the-ripper.org/


1 comentario

Nibia Hernendez · octubre 7, 2018 a las 1:53 am

El caso del Descuartizador del Támesis, aunque de indudable veracidad histórica, fue abordado en la ficción mediante, al menos, dos novelas. Una de ellas se debió a la escritora inglesa Sarah Pinborough, y llevó por título: “Mayhem” (“Mutilación”; editorial Jo Fletcher; Londres, Inglaterra, 2013; ISBN 978-1780871288), publicada como “El segundo asesino”,​ en su edición en habla hispana (Colmena ediciones, Editorial Hidra S.L, Barcelona, España, 2013).​ En dicha obra la autora se vale de la fantasía para encarnar al sórdido desmembrador. El joven aristócrata James Harrington viaja a Polonia y, tras beber en las aguas de un río, será poseído por un demonio ancestral: El Upir.​ Se trata de una entidad maligna que usurpa el cuerpo de su víctima y lo obliga a cometer los salvajes homicidios que se atribuyen al ‘The Torso Killer’ . El histórico médico forense Thomas Bond, asistido por un excéntrico sacerdote y por Aaron Kosminski (este último sospechoso de ser Jack the Ripper), será quien combatirá al ente maléfico en pos de librar a Londres de su reinado de terror.​
La otra novela que incursiona en los homicidios del Támesis fue escrita por el investigador uruguayo Gabriel Antonio Pombo, y​ se trata del thriller titulado: “El animal más peligroso” (Montevideo, Uruguay, 2016, ISBN 978-9974-91-294-6).​
Aquí los desmanes de Whitechapel atribuidos a Jack el Destripador, constituyen un subproducto de los cometidos por el Asesino del Torso, más prolongados en el tiempo y aún más tenebrosos. La pareja de detectives integrada por Arthur Legrand y Bárbara Doyle perseguirá a ambos victimarios, hasta una confrontación final que deparará resultados inesperados. El texto aporta una solución que deviene plausible y consistente con los hechos registrados en ambas secuencias criminales y con muchos de los personajes históricos que intervienen en esta trama .(Fuente: El Descuartizador del Támesis. Wikipedia)

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